Había una vez una niña que se llamaba Mari Carmen y tenia un sueño que nunca acababa. Cuando tenía que ir al baño no podía porque el sueño era infinito; su sueño era infinito porque le había pedido a una estrella fugaz tener un sueño eterno. Mari Carmen estaba soñando que era una princesa y estaba en un castillo en el que todas las personas que entraban se ponían a bailar. Pasaban los días y las semanas bailando. ¡Era un sueño muy divertido! Pero de tanto bailar todos se fueron quedando dormidos. Apareció el hada de los sueños, toco a Mari Carmen con su barita en la cabeza y se despertó, sonrió y se puso a bailar. Se hizo una gran bailarina.

10 comentarios:
Ana me gustó mucho tu cuento
Ana, me ha encantando. Estás hecha toda una artista.
Me ha encantado tu cuento, espero que escribas algunos más para leerlos. CANDELA
Me ha encantado tu cuento, espero que escribas algunos más para leerlos. CANDELA
Me ha encantado tu cuento, espero que escribas algunos más para leerlos. CANDELA
Hola Ana, me han encantado tus cuentos, visitaré tu blog a menudo para ir descubriendo las nuevas historias que se te ocurran. Un saludo, teacher Marta.
OLÁ ANA, ESTOU GRATAMENTE SORPRENDIDA POLOS TEUS CONTOS, VISITAREI O TEU BLOG. UN BIKIÑO CON K DE KANGURINES
Hola Ana me parecio muy interesante tu historia
me gustaron mucho tus cuentos
eres maravillosisima escribiendo
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